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martes, 16 de junio de 2009

La Fiscalía pide seis años de cárcel por difundir en la red pornografía infantil

La Fiscalía solicitará hoy, en el juicio que el tribunal de la Quinta Sección de la Audiencia celebra en Vigo, una pena de seis años de prisión para Jesús T.C. como supuesto autor de un delito de distribución, exhibición o difusión de material pornográfico de menores.

Los agentes hallaron en su vivienda tres cedés que contenían grabaciones con 200 fotos y 15 vídeos con imágenes sexuales de menores, así como varias decenas más que estaban almacenadas en dos discos duros y diverso material ilegal que fue destruido en la papelera de reciclaje del equipo informático. Fue su hijo menor quien descubrió en su casa, en la parroquia de Coruxo, un archivo que contenía imágenes pornográficas de niños que su progenitor había descargado de Internet.

El Ministerio Público sostiene en su escrito provisional de calificación que, en marzo del 2008, el implicado, «con deseos libidinosos», descargó en cinco ocasiones varios ficheros de pornografía infantil mediante el sistema P2P y el programa e-mule de intercambio gratuito de ficheros. Esos archivos los compartió con otros usuarios de la red. La Fiscalía afirma en su escrito que las fotos no dejan lugar a dudas pues muestran a menores, solos o acompañados con otros niños, la mayoría menores de 13 años, que están desnudos y que realizan prácticas sexuales.

Los investigadores comprobaron que el sospechoso había borrado parte del material ilegal. Esto podía significar o bien que el imputado pretendía eliminar las huellas que le incriminaban o que había bajado las fotos de Internet por error y, al comprobar su contenido, las borró. Muchos internautas las descargan por error y algunos alertan a las autoridades. Pero la Fiscalía sostiene que el acusado no actuó por ignorancia sino que sabía lo que bajaba.

Títulos explícitos

La prueba está en los títulos de los archivos. Los pederastas suelen camuflar los contenidos en la red con nombres inocuos o títulos inofensivos de películas infantiles. Pero, en este caso, los rótulos en inglés no dejaban lugar a confusiones. Uno hacía referencia a palabras inglesas de contenido sexual acompañado de la coletilla «13 years» (trece años). En la papelera de reciclaje también aparecieron borrados cinco archivos de vídeo con títulos como Little Norwegian angels (angelitas noruegas) seguido de una decena de palabras sexuales en inglés pero reconocibles para un latino.

Por ello, la Fiscalía cree que el imputado «era consciente de que descargaba archivos pornográficos» de menores y de que cometía un delito. Los archivos de fotos y vídeos que descargaba de Internet mostraban claramente nombres tan inequívocos como Childlov (amor de niños) o Pedo (en referencia a la pedofilia). Esta es la principal prueba de cargo de la acusación y que intentará desmontar la defensa en el juicio que comenzará hoy a las 10.00 horas en los juzgados de Vigo.

Todo apunta a que el implicado formaba parte de una red de pederastia por Internet que suministra archivos a cambio de que cada miembro también aporte material fotográfico y vídeos que debe depositar en un nodo de intercambio o P2P (peer to peer). El P2P es una filosofía que significa «de igual a igual» y que se basa en los méritos de cada miembro de la red. La regla es que aquel que aporta más material tendrá más privilegios de acceso y conseguirá una velocidad más rápida en las descargas que los otros miembros.

Fuente: lavozdegalicia.es