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lunes, 9 de febrero de 2009

Aumentan los ciberdelitos en Uruguay

Un profesor universitario uruguayo recibe un mail. Le escriben de una universidad peruana y le dicen que lo han elegido para entregarle un Doctorado Honoris Causa. Elogian sus trabajos y destacan los méritos por los que lo han elegido. Contesta el mail y agradece por su elección para tan honrosa distinción.

Tras varias confirmaciones, al de unos días recibe un mail en el que le explican que se estaba realizando la auditoria anual y el desembolso que debía realizar la Universidad para pagar los gastos de viaje y traslado se iba a demorar por unos días. Le explican que la mejor solución es que él pague los gastos; le serían restituidos en cuanto llegara al país. Tras hacer el ingreso de 800 dólares con su tarjeta de crédito, no recibe respuesta alguna. Al acceder al sitio web y sólo recibió un mensaje que decía "servidor no encontrado".

Se trata de una estafa mediante un método que se conoce como phishing o robo de identidad. Le hicieron creer una determinada situación (en este caso un reconocimiento, en otros casos problemas con una cuenta bancaria o una tarjeta), lo hicieron ingresar en un falso sitio web, le robaron US$ 800 y sus datos personales y financieros.

Lo interesante de este caso es que los estafadores aplicaron diversas metodologías de apropiación de información. Localizaron a un profesor universitario, se cercioraron que ya tenía una larga carrera, pero que no había recibido reconocimientos. Se puede decir que buscaron un cierto perfil de persona, y descubrieron su vulnerabilidad. Para ello utilizaron datos dispersos que estaban en Internet. Luego montaron una maniobra que incluía un sitio falso de una universidad y un sitio falso de una agencia de viajes. Ejecutaron la estafa, robaron su identidad y se esfumaron.

"Nosotros permanentemente vamos dejando rastros de nuestra información, lo que se llama sombra digital, ahora esa sombra puede afectarnos en distintas medidas, porque puede ser utilizada en nuestra contra", señaló el Cr. Gabriel Barandiarán, Director de Causa Común, organización no gubernamental de defensa de los consumidores, y ex diputado por Montevideo (1995-1999).

Los atentados a la privacidad y los crímenes informáticos cada vez afectan a más uruguayos. Cada vez hay más casos dentro del territorio uruguayo, y también hay víctimas de delincuentes internacionales que utilizan los sistemas financieros y de comunicación globalizados.

La privacidad en tiempos digitales



Uruguay ha tenido varias etapas en lo que respecta a la privacidad de las personas, que dependen mucho de la actividad económica, afirmó Barandiarán. "Las prácticas hoy más comunes son algunos problemas con las tarjetas de crédito, las tarjetas de débito en los cajeros automáticos, las llamadas telefónicas, que pueden robar datos personales, porque hacen falta prácticas comerciales sanas que protejan la identidad de los clientes. Debemos decir que estas prácticas son alentadas además por la falta de conciencia de la población de que es necesario proteger estas cosas".

La ley

Delpiazzo es un destacado docente, con años de ejercicio y enseñanza en la materia. En su opinión, si se tiene en cuenta "que la Informática es una ciencia joven y que el Derecho que a ella refiere lo es más, Uruguay es un país relativamente avanzado en el contexto comparado, aún cuando su legislación en la materia ha sido tradicionalmente minimalista, es decir, que ha procurado atender a los problemas planteados por la Informática sin caer en la casuística exagerada o en la hiper-regulación que se advierte en otros países en algunas áreas".

Apuntó que si se observan las sentencias publicadas en el anuario de "Derecho Informático", y se hace una compulsa se advierte que los temas más recurrentes son los referidos a la violación de la propiedad intelectual (de programas y otras creaciones informáticas), el uso indebido del correo electrónico, la estafa mediante el empleo del computador o de Internet, las maniobras con tarjetas magnéticas, la violación de secretos, falsificaciones, y similares. Señaló que "la mayor cantidad de jurisprudencia en materia informática no es penal sino civil, laboral y contencioso administrativa".

Fuente: xombra.com